Cambio climático y economía en el Perú

Las secuelas económicas del calentamiento global se traducirán en el incremento de la intensidad y la frecuencia del fenómeno El Niño, el aumento del nivel del mar, del mismo modo que la aglomeración gradual de los gases de efecto invernadero. En la actualidad ya existe indicios por efectos del retroceso glaciar.

En un estudio del Banco Central de Reserva del Perú, Paola Vargas nos  indica que la Comisión Nacional Ambiental (CONAM), comentó que en los últimos 22 a 35 años se ha perdido el 22% de la superficie glaciar (equivalente a 7 000 millones de metros cúbicos o 10 años de consumo de agua en Lima), gracias a un efecto mayor referente a los glaciares pequeños y de menor cota.
La incidencia en los glaciares tendría consecuencias negativas acerca de la disponibilidad del agua, considerando que la mayor parte de los ríos pertenecen a la vertiente occidental de nuestros Andes.
En este sentido, se proyecta que para el 2025 los glaciares del Perú por debajo de los 5 500 metros referente a el nivel del mar habrán desaparecido.
La desglaciación generaría inicialmente mayor  circulación del agua y seguidamente una época de estiaje, sin embargo, estos efectos pueden reducirse con la ejecución oportuna de medidas de almacenamiento del recurso.
Por ejemplo un  efecto predecible es que la producción de energía anual promedio de la planta hidroeléctrica Cañón del Pato (río Santa), caería de 1540 a 1250 GWh (+/-10.9%) con un 50% de pérdida de abastecimiento glaciar; y a 970 GWh (+/-catorce.2%) ante la desaparición completa de esta fuente.